PRODUCTOS

15 FEBRERO DE 2018

Las berenjenas de Almagro, silvestres y encurtidas

 

Los árabes trajeron la berenjena de Asia y fue en la provincia de Ciudad Real donde se arraigó su cultivo, al menos de aquellos primeros ejemplares que llegaron de la variedad silvestre de Solanum melongena, hoy conocida como berenjena de Almagro. Durante siglos se encurtieron de manera artesanal y no fue hasta 1940 cuando se empezaron a transportar orzas de barro repletas de berenjenas hasta grandes ciudades como Madrid y Ciudad Real. Visto el éxito, 20 años después abrió la primera fábrica para su producción. Y hoy se han convertido en un producto habitual en nuestros hogares.

En 1995 se constituyó la Denominación Específica Berenjena de Almagro (hoy Indicación Geográfica Protegida), que acoge solo las cultivadas en las poblaciones de Aldea del Rey, Almagro, Bolaños (que cuenta con mayor industria hoy en día), Calzada de Calatrava, Granátula de Calatrava y Valenzuela de Calatrava.

Su recolección arranca en julio y se alarga hasta noviembre, cuando empieza su proceso de conservación. Las berenjenas se cuecen diez minutos y después se curan durante 15 días en vinagre, aceite, sal, comino, ajo, pimentón y agua. Se toman enteras, troceadas y, en algunos casos, encurtidas con pimiento asado o pasta de pimiento. En estos dos últimos casos, se cierran con un palo de hinojo. A la hora de buscar una armonía líquida, mejor optar por una cerveza bien fría, algún generoso (tipo fino o manzanilla) o un vermut blanco de Reus.

Apunte nutricional: las berenjenas de Almagro tienen un alto contenido en polifenoles, su piel es antioxidante, poseen fibra y reducen los niveles de colesterol y glucosa en sangre.

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