REPORTAJES

2 MARZO DE 2017

Por Tatiana Ferrandis

Madrid amanece con hambre

Salir a desayunar fuera de casa se ha convertido en tendencia. Tanto es así, que los cocineros miran con hambre esta franja horaria con el fin de que los amantes de la buena mesa puedan comenzar a disfrutar de la despensa española desde bien temprano. Recorremos la ciudad de punto a punto a través de sus mejores desayunos.

Comenzamos nuestro recorrido por las calles del centro de la capital. La Primera es de parada obligada y una apuesta segura donde ingerir esos hidratos de carbono y proteínas necesarias que nos aseguran comenzar bien el día. Jesús Alonso, al frente de los fogones de la nueva apertura de los empresarios cántabros Paco Quirós y Carlos Crespo, también propietarios de los tan de moda Cañadío, La Maruca y La Bien Aparecida, ha diseñado una carta en la que triunfa la tortilla de patata, lo mismo que los huevos fritos de corral con bacon, el bocata de carne mechada o el pan de pita de bonito con huevo y tomate. No faltan los clásicos bollos o el bol de cereales con yogur, que si lo acompaña con un café, fruta, unos huevos fritos con pavo le saldrá por 4,80 euros, uno y medio más si desea un zumo de naranja.

El de Oriol Balaguer es el mejor croissant artesano de España, de ahí que haya que hacerse un hueco en La Duquesita. Entre su dulce propuesta, entusiasman las palmeras de chocolate, las magdalenas de agua de azahar y las caracolas. Sabedor de lo que nos gusta un buen desayuno, ha empezado a incluir delicias saladas, frutas y zumos detox entre las sugerencias. Cerca, tenemos Pomme Sucre y Mamá Framboise, también imprescindibles. 

Celicioso, por su parte, se centra en los comensales celiacos, en cuya carta destacan los bowls sin gluten, sin azúcar, veganos y orgánicos. Con plátano y leche de almendras, está rico el preparado con base de açai, arándanos y chocolate negro, aunque también se puede optar por incluir semillas de chía o de girasol, espirulina y bayas de goji, entre otros ingredientes. En cuanto a las tostadas, las hay de pan blanco o de semillas para untar con aguacate, la nueva mantequilla, o hummus, por poner un ejemplo. Para beber, un zumo prensado en frío, como el Lucky Beet, con manzana, remolacha, zanahoria, apio, limón y jengibre. 
Otra opción recomendable es Kiki Deli, situado en el Kiki Market de Malasaña, así como Olivia te Cuida y Bump Green, con los smartjuices con agua de mar y el overnight chía como especialidades.

En la barra de Lakasa, propiedad de César Martín, el homenaje a primera hora de la mañana es para campeones: tortilla de patata, imbatible, molletes de butifarra blanca, paletilla ibérica, sobrasada curada... o su pan de chocolate para los que prefieren dulce.

Mario Vallés en su nuevo proyecto, Narciso, una brasserie que rememora los grandes cafés centroeuropeos de principios del siglo XX, recibe a los madrugadores paladares con un carrito en el que no faltan croissants, pan au chocolat, tortilla de patata, además de los tradicionales churros y porras, por supuesto, y la imprescindible tostada de focaccia con mermelada de manzana, mantequilla, tomate y aceite de oliva para acompañar a un buen café. Como el que sirven en Monkee Koffee. El cappuccino o el Flat White, de Supracafé, resultan una delicia si comparten mesa con la tarta de calabacín y crema de limón. Un rincón diez para aquellos apasionados por la cultura del café, ahora en auge, lo mismo que Cafeteando. El café de filtro, también de Supracafé, pídalo con unos muffins.  

En La Huerta de Almería, la idea es degustar una selección de las frutas de temporada recolectadas en la tierra que da nombre al espacio. Destaca la elaborada con aguacate, manzana, espinacas y lima. Que no falte un café de verdad y una tostada con ajo blanco, aguacate, queso y tofu. Y a La Huerta de Carabaña, con Roberto Cabrera al frente, hay que ir a por el pan hecho en la casa con su imprescindible aceite de oliva virgen extra Changlot Real y tomate de, por supuesto, la huerta propiedad de José Cabrera. 

NuBel es la reciente apuesta culinaria del Museo Reina Sofía de Madrid. En ella, Javier Muñoz-Calero sugiere una deliciosa fórmula con horario ininterrumpido con el fin de saciar el apetito tanto a los visitantes del museo como de quienes acuden al espacio como destino gastro. Por eso, desde las nueve los fogones están hoy encendidos. De ellos salen huevos fritos con migas o con patatas y jamón. Y la idea es armonizarlos con un bloody mary, un mimoso o un bellini, lo mismo que el brunch diario. Para probar es el que incluye la Veggie Burger, tostadas, bollería, fruta, smoothie, yogur y un té. El espacio de Alfonso Sánchez Izquierdo en el Retiro es nuestra penúltima parada. ¿El motivo? Los huevos revueltos, el pincho de tortilla, la tostada de hogaza con aceite de oliva virgen extra y tomate y el roscón que no falta hoy en La Guarida de Narváez.

Para terminar, qué mejor que la gala Fonty, de Marie Valdez, porque nos gustan los pancakes con arándanos, sirope y nata, así como el financier con frambuesa y los huevos rancheros con bacon y crema de ají cuando el cuerpo nos pide comenzar así un inmejorable día.

 

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