$value) { echo $value."\n"; } foreach($aJS as $key => $value) { echo $value."\n"; } ?>

REPORTAJES

13 JULIO DE 2017

Valora este artículo

Por Alba García Cañadas

¡A la rica ensalada!

Recuerda un dicho francés que para preparar una buena ensalada se necesitan seis personas: un sufrido para limpiar la lechuga, un derrochador para el aceite, un avaro para el vinagre, un filósofo para sazonarla, un loco para removerla y un gourmet para probarla, sin olvidar al ayudante que debe secar bien las hojas para que absorban bien el aliño.

La verdura protagonista de los platos fríos y sanos multiplica su presencia en la mesa durante la época más calurosa. Aunque nació amparada por el grupo de las ensaladas, en sopa, crema o combinada con otros brotes es también una opción que refresca la vista y el estómago.

Su color varía desde el verde oscuro al pálido, pasando por el rojizo y el morado. En los últimos tiempos ha sufrido innumerables variaciones a través de cruces, y hoy ya no podemos hablar de lechuga en singular, sino de lechugas en plural. A continuación las variedades más destacadas.  

1

BATAVIA

Desconocida en muchos puntos de la Península, esta variedad se cultiva básicamente en el norte. Precisa de un clima suave y húmedo para su cultivo, lo que hace que sus hojas sean tiernas y muy sabrosas, con un sabor que se acerca más que ninguna al de la savia. Probablemente es la que más cultivaban los abuelos en sus huertas, la que consumían nada más cogerla de la tierra debido a su corta vida. En cuanto se lava y corta empieza a oxidarse en cuestión de minutos, igual que pasa con la manzana.
Batavia
Iceberg

ICEBERG

Más que un tipo de lechuga, parece un pariente de la col. Su forma de gran bola está repleta de hojas grandes, rígidas y blanquecinas que se van superponiendo y cerrando. Es de las más abundantes en los expositores del mercado por lo que es la más ‘batallera’ de las lechugas: es rápida de producir y se conserva durante mucho tiempo. No es de las más sabrosas pero utilizar sus hojas como recipiente para alguna presentación puede ser interesante.
2
3

FRANCESA, BOSTON O TROCADERO

Está a medio caballo entre la iceberg y la batavia y su temporada óptima es la primavera. Presenta un cogollo redondo y hojas finas, verdes, largas y unidas a un tallo pequeño y blancuzco de textura mantecosa. Su sabor es muy suave pero intenso, por lo que no hace falta aderezarla demasiado.
Francesa, Boston o Trocadero
Oreja de burro, normal o romana

OREJA DE BURRO, NORMAL O ROMANA

Originaria de la cuenca mediterránea, y Oriente Próximo, es una de las verduras cuyo cultivo data de más antigüedad, y hoy es la más consumida en España. Su aspecto es ancho y alargado, con unas hojas robustas que presentan un gran nervio central que prende de su imponente tronco. Por su tolerancia climática se puede encontrar en todas las estaciones del año, aunque en verano alcanza su esplendor.
4
5

HOJA DE ROBLE

Voluminosa, de hojas onduladas y un color que va del verde al morado. Es una de las más apreciadas dentro de las ensaladas en las que se mezclan varios brotes. Con el fin de la primavera llega su mejor momento y, por su sabor ligeramente dulzón, es ideal para comerla con fruta.
Hoja de Roble
Achicoria roja o Radicchio

ACHICORIA ROJA O RADICCHIO

Robusta y crujiente esta pariente de la lechuga es más común y apreciada en la cocina italiana, de hecho cuenta con la IGP Radicchio Rosso di Treviso. Resulta atractiva por su color morado intenso. Durante su cultivo se le priva de luz durante tres semanas para limitar el amargor de sus hojas.
6
7

ITALIANA

Es la versión ‘bianca’ de la lollo rosso. También rizada y amarga, presenta abundancia de hojas sujetas a tallos cortos. Sola o mezclada con otras lechugas es perfecta para acompañar carnes.
Italiana
Lollo Rosso

LOLLO ROSSO

De origen italiano llaman la atención los rizos de sus hojas así como su intenso color rojizo avinado en las puntas y verde hacia el tronco. Con una textura muy fina es una variedad de las denominadas de corte porque también se suelen vender sus hojas sueltas. Su exótica imagen, a diferencia de su sabor –que es amargo–, hace atractiva cualquier ensalada o plato. Su mejor época es la de los meses posteriores al verano.
8
9

COGOLLOS DE TUDELA

Son lechugas romanas enanas que tradicionalmente se cultivan en el municipio navarro de Tudela alrededores de la ribera del Ebro, donde se la conoce como lechuga del grumillo. Son tiernos pese a que se presentan apretados y con hojas rugosas y fuertes. Como pasa con su hermano mayor, a medida que se deshoja el verde se va aclarando. Se suele tomar con ventresca de atún o salmón ahumado.
Cogollos de Tudela
Escarola

ESCAROLA

Hay que aclarar que no es una lechuga como tal, ya que pertenece a la especie de las endivias, sin embargo, conviene mencionarla porque es protagonista de muchas ensaladas. Sus hojas son carnosas, voluminosas y con picos que parecen clavarse en la boca al comerla. Es bastante amarga y su época óptima de cultivo es en invierno.
10

Uso de cookies

Este sitio utiliza cookies de terceros para realizar labores analíticas. Al continuar navegando aceptas nuestra Política de Cookies. x